LOS ÁNGELES — Durante 363 días, los Cerveceros soñaron con un final diferente. La noche del jueves, lo escribieron.
¿El guion? Bastante conocido. Una barrida en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional culminando en el Dodger Stadium. Solo que esta vez, fueron los Cerveceros quienes salieron corriendo de la cueva de la primera base, celebrando un título del Viejo Circuito que tardó décadas en construirse… y celebrando en el mismo parque donde su campaña anterior había llegado a un final tan poco glorioso.
Los bicampeones Dodgers han sido destronados. Por primera vez en 44 años, los Cerveceros están rumbo a la Serie Mundial. Vencieron a Los Ángeles por 6-4 en el Juego 4 la noche del jueves. La próxima semana, Milwaukee será anfitrión del Clásico de Otoño por primera vez desde 1982.
¿Y será que pudo haber sido este final bien ideal?
Tres veces en la última década, los Cerveceros habían sido eliminados de la postemporada por Los Ángeles. Hace un año, fueron barridos con relativa facilidad, mientras los Dodgers fijaban su rumbo hacia su segundo título consecutivo de Serie Mundial. Pocos lo mencionaron, pero durante todo el verano, los Cerveceros parecían saberlo: Si iban a llegar a donde querían ir, este era el equipo al que necesitaban vencer.
El partido decisivo del jueves no fue fácil. ¿Por qué debería serlo? Estos Cerveceros no hacen las cosas fáciles. Cayeron abajo 4-0 en la segunda entrada. El Dodger Stadium tembló cuando el sendo batazo de tres carreras de Shohei Ohtani aterrizó en lo profundo del pabellón del jardín derecho.
Pero los Cerveceros hicieron lo que hacen estos Cerveceros. Respondieron. Dos carreras en la cuarta entrada. Dos más en la quinta. El cuadrangular de Garrett Mitchell para darles la ventaja en la sexta, y el tablazo del respiro de David Hamilton en la novena. Poco después, los Cerveceros estaban celebrando algo inédito en la historia de las Grandes Ligas: Se convirtieron en el primer equipo en barrer exactamente al mismo club que los había eliminado sacando las escobas en la postemporada anterior.
A lo largo de cuatro juegos, cada golpe que dio Los Ángeles fue respondido con un contragolpe de Milwaukee. Enfrentando la eliminación el jueves, los Dodgers subieron a Ohtani 0tra vez al primer bate. Es el mejor jugador del planeta cuando está en salud, y si los bicampeones iban a caer… ¿por qué caer con alguien más encabezando su alineación?
Eso significó que fue Ohtani quien se dirigió al plato contra el relevista de los Cerveceros, Dustin May, con dos hombres en base y dos out en la segunda entrada. May lanzó una recta cortada con la cuenta 1-1. Se quedó colgado. Ohtani dio ese feroz swing zurdo. (Sabes cuál es, aunque haya pasado un tiempo desde la última vez que lo viste). La pelota voló hasta el fondo del bosque derecho, el primer jonrón de Ohtani desde el 18 de agosto.
El Dodger Stadium estalló. Los bicampeones tenían vida. Estaban arriba por 4-0 en el segundo episodio. Tenían a Tarik Skubal alineado para el Juego 5. Y a Yoshinobu Yamamoto para el Juego 6. Y a Blake Snell para el Juego 7. Posiblemente…
Los Cerveceros tenían otros planes. El venezolano William Contreras y Jake Bauers conectaron dobles consecutivos en el cuarto inning, acercándolos a los Dodgers por 4-2. Una entrada más tarde, Sal Frelick negoció un boleto, se robó una base y anotó con un sencillo productor de Hamilton. La noche de Tyler Glasnow terminó tras 4.1 entradas. Unos bateadores después, Bauers empujó la carrera del empate con un boleto con las bases llenas.
Mitchell abrió la sexta entrada pulverizando una recta de Tanner Scott, y Milwaukee tomó la ventaja. Se aferraron a ella con todo lo que tenían. Aaron Ashby dejó a la carrera del empate varada en posición de anotar en el séptimo capítulo. Luego otra vez en el octavo inning.
Simplemente continuó lanzando. Ashby logró que el puertorriqueño Kiké Hernández diera una línea hacia el venezolano Jackson Chourio en la pradera izquierda para ponerle fin al encuentro, y con eso, los Cerveceros consiguieron su primer título de la Liga Nacional. (Cuando llegaron por última vez al Clásico de Otoño en 1982, lo hicieron en la Liga Americana). En las próximas semanas, tendrán la oportunidad de conseguir otro hito inédito: Su primer título de Serie Mundial. Ya sea los Rays o los Guardianes, uno de ellos se interpondrá en su camino.
Pero primero, una fiesta que tardó 44 años en llegar.